Manuel Romero Tallafigo tomó posesión como académico de número de la Academia Andaluza de la Historia el 2 de octubre de 2026 , en el acto de apertura del curso académico 2026/2027 celebrado en el Ateneo de Sevilla. El discurso protocolario llevó por título: «Juan Sebastián Elcano, en el V Centenario de su muerte» . Romero Tallafigo es catedrático emérito de Paleografía y Diplomática de la Universidad de Sevilla . Presentar hoy a quien ha sido maestro es, para mí, mucho más que cumplir con una tarea académica. Es, ante todo, una oportunidad para expresar públicamente mi reconocimiento y mi gratitud hacia una persona que ha dejado una huella profunda en mi formación. Puede decirse que mi formación archivística y paleográfica tiene dos pilares y dos grandes maestros: Manolo Romero, discípulo como yo de D. Luis Núñez Contreras y D. Pedro Rubio Merino, canónigo archivero, que ya no está entre nosotros pero que debería formar parte igualmente de esta excelsa Ac...
Salud y enfermedad son conceptos que no son ni fijos ni inmutables, sino que son conceptos relativos que dependen de cada persona; y la salud de una persona puede afectarse por causas diversas.
Según la Organización Mundial de la Salud salud no es solo la ausencia de enfermedad, sino que es el estado de bienestar físico, mental y social pleno.
La persona interactúa con el medio en el que se encuentra y esa circunstancia le afecta, lo mismo que la persona también deja huella de su interacción allá donde interfiere. El individuo se ve así afectado en varios aspectos que pueden tener naturaleza física, mental o social. Esta interacción con el medio deja presencia en el individuo y se refleja por ende en su grafía. Es por esto que es posible a la medicina buscar pistas a través de la grafía que hagan posible la detección de problemas psicosomáticos y patologías diversas, a la vez que permiten la detección de cualquier cambio en la salud de un sujeto de forma precoz.
La especialidad que incide en la detección de patologías a través del grafismo se denomina “grafopatología” y por medio de la misma es posible detectar alteraciones psíquicas o somáticas, ya sean circunstanciales, prolongadas o definitivas, lo mismo que permite ver la evolución que tiene el autor de una grafía en cuanto a su patología que podrá ser de índole física o psíquica, ya que la grafía nace como producto de un proceso psicofisiológico complejo que viene a reflejar la armonía o desarmonía de soma y psique.
Es posible la detección de alteraciones broncopulmonares, por ejemplo, observando la alteración o el debilitamiento de las hampas de las letras que la poseen como son la k, h, b, l, f; también es posible detectar temblor en los grafemas con hampa con bucles como la b o la h; o estrechamientos y retoques en las hampas, o la presencia de hampas flameantes, es decir en forma de llamas, característica gráfica paralela a las afecciones cardíacas y respiratorias.
También hablan de afecciones cardíacas los puntos innecesarios o en exceso, los puntos muy altos sobre los grafemas que los portan como las i o las j; o los puntos de los grafemas trazados como líneas horizontales, entre otros.